La versatilidad que ofrece Coverlam para suelos de piedra sinterizada de gran formato y fino espesor, abarca todo tipo de proyectos, pudiendo ser colocado en interiores – con los formaros de 3,5 y 5,6 mm de espesor – y exteriores – con el formato de 5,6 mm-. Apto tanto en aquellos proyectos de obra nueva como en reformas, Coverlam está especialmente demandado para estas últimas gracias a la posibilidad de colocación sobre el suelo preexistente, sin demoliciones ni escombros, ahorrando costes y con un menor tiempo de ejecución de hasta 38 minutos por m2.
Entre los usos más habituales del material, destacan los suelos para cocinas y los suelos para baños; también, gracias a sus altas prestaciones, es habitual la utilización de Coverlam para revestir el suelo en zonas de uso público, como hoteles, restaurantes, tiendas, etc.
Estas son estancias muy exigentes y sufridas, por lo que decantarse por un suelo de piedra sinterizada como Coverlam es la opción más segura y estética, ya que, además de las cualidades mencionadas anteriormente, es un suelo que presta una superficie impermeable y antibacteriana gracias a su baja porosidad y que, debido a su gran formato, el número de juntas es mucho menor, algo que funciona en dos vertientes: amplía visualmente los espacios mediante una superficie casi continua, y disminuye la posibilidad de crecimiento de hongos y moho en zonas húmedas.